
Durante los últimos años, el mercado de segunda mano en España, tradicionalmente visto como un refugio de precios accesibles, ha experimentado una escalada inédita. La escasez de stock de vehículos nuevos ha trasladado la demanda —y con ella, la inflación— al segmento de ocasión, planteando una pregunta crucial: ¿Estamos viviendo una burbuja de sobrevaloración en